"No camines detrás de mi, no puedo guiarte; no camines delante de mi, no puedo seguirte; asi que camina a mi lado"

miércoles, 11 de abril de 2012

Que toda tu risa le gane ese pulso al dolor

A veces, y sólo a veces, cuando hemos sufrido demasiado en la vida, creamos un escudo que creemos que es la solución al dolor sufrido.
Algunas personas no lo entienden, no entienden que de un día para otro no puedes confiar en ellas como ellos confían en otros y creen que jugamos con ellos.
Precisamente de tal amor que llegamos a tenerles, nos protegemos y los protegemos para evitar tropezar de nuevo... pero a veces, y sólo a veces, hacemos más daño de esa manera y estropeamos lo que en un principio queríamos conservar. Rompemos el "para siempre" y nos estancamos en el camino de "nunca".

Jorge Bucay

COMPENSA .... pero NO EVITA
APLACA ...  pero NO CANCELA
ANIMA ... pero NO ANULA LA PENA

martes, 10 de abril de 2012

3msc


¿Te has sentido alguna vez a 3 metros sobre el cielo? Yo sí, si lo he sentido...

He flotado, he sentido que nunca volvería a regresar a la tierra, pero cuando más fantástico era todo, solo entonces, he sentido como mis pies volvían a tocar el suelo, he sentido como mi pierna se doblaba y yo iba cayendo, como todo se iba a la mierda, cómo sentía que no podía poder levantarme un solo dedo del suelo!!... me sentía derrotada, abatida, segura de que las cosas se quedarían así para siempre..

He estado mal, realmente mal, sintiendo como una parte de mi cuerpo iba enterrándose poco a poco en la tierra, entonces, llegó esa persona... supo recogerme, fue capaz de levantarme, entonces fue cuando yo estaba dispuesta a comenzar de nuevo a flotar, a elevarme, a sentirme especial, esa persona me dijo que no lo hiciera, que me quedase aquí con ella porque lo que de verdad le importaba a esa persona no era lo muy lejos que pudiera llegar, sino realmente lo que le importaba era que no llegara demasiado alto porque entonces ocurre que... te vuelves a caer, vuelves a tropezar y vuelta a empezar.. pero esta vez, le hice caso, me quedé pisando tierra, a gusto, feliz, contenta aunque no, eso no significó que no diera un pequeño salto de vez en cuando para ver qué tal va todo.

La vida es una rueda que va girando

Sí, la vida cambia.. tu vida tendrá así como 10 cambios, y yo ahora estoy viendo la 3ª por lo menos, y creo que es la primera en la que soy lo suficientemente consciente para darme cuenta de todas las cosas. Y me duele, sí, y mucho, me doy cuenta de que la vida cambia, las personas cambian, y que poco a poco tendrás que haber elegido quien es para siempre y quien se quedará como un vago recuerdo de alguien con quien pasaste mucho tiempo de tu vida. 
Lamentarás que hayan ocurrido tantas cosas para nada, tantos momentos destrozados, y tantas oportunidades rotas, pero aún así, estás segura de que por muchas veces que volvieras a vivir tu vida volverías a estar con las mismas personas, haciendo las mismas cosas y metiéndote casi en los mismos líos, porque sí, porque se sabe, porque sabes perfectamente que las volverías a vivir mil veces, porque es tu vida, y aunque las cosas no te hayan salido bien, hay cosas que nunca dejarías que cambiasen.

Asumir el destino

Cuando das tanto por una persona piensas que vas a recibir lo mismo de ella. Eso solo ocurre en las películas románticas, en las que desde que empiezas te das cuenta que el chico y la chica acabarán juntos aaunque hayan pasado cosas inverosímiles. Pero esto es la realidad, y en esta vida esas cosas no pasan.
Es muy raro ver amor de verdad en una pareja porque, por una razón o por otra, al final siempre acaban rompiendo sin hablarse e incluso llegan a odiarse (tal y como mi caso).. aunque no siempre es así.
Es muy triste pensar que si das tanto por esa persona algún día lo conseguirás y ansías con todas tus ganas que ese momento llegue. No te importa sufrir, soportar malas caras de tus amigos, peleas con ellos e incluso "tragarte" cosas que no te hacen ninguna gracia, pero todo lo haces porque estás convencida de que ese día llegará. 


El problema es que es día nunca llega y tú sigues ahí como una tonta haciendo lo que pide y quiere, aunque sabes que eso no sirve de nada, pero lo haces.
Y todo, ¿para qué? Para que llegue cualquier chavala de cuyos sentimientos desconfías. En ese momento, abres los ojos y piensas lo gilipollas que has sido. Por una parte te alegras porque eres "libre", pero por otra sientes impotencia de no haber conseguido lo que querías después de haber dado tanto.
Pero qué le vamos a hacer, la vida es así y cada uno tiene que asumir el papel y el destino que le toca, aunque no sea el que quiere.
Estamos ciegos: ciegos de avaricia, de envidia, de celos, de mentiras, de verdades, de odio, de amor, cegados por nuestros propios ojos, por el miedo, por aquellos que nos rodean, por la indecisión. Nacimos, vivimos, estamos, somos y moriremos ciegos.

Y.. ¿por qué? Porque simplemente nos da pánico quitarnos la venda que recubre nuestros ojos y mirar al mundo. Salir a la calle con la cabeza bien alta y decir: "soy yo, fulanito de tal, sin ceguera, con los ojos bien abiertos, dispuesto a combatir con mis miedos, mis dudas, mis preocupaciones, mis problemas, conmigo mismo".

No somos capaces de hacer eso ni tan siquiera una vez en la vida. Por eso digo que hemos nacido, vivimos, estamos, somos y moriremos ciegos... Ciegos de todo lo que nos rodea, ciegos por nosotros mismos.

Amor y otras drogas

Pensamos que el amor es fácil pero estamos equivocados con esto. Lo fácil es enamorarnos, aunque tampoco, porque es difícil encontrar la persona adecuada de la cual hacerlo pero, en general, sin tener en cuenta lo buena o mala que sea la persona a la cual entregamos nuestro amor, lo fácil si es enamorarnos.

Pero una vez que nos enamoramos, hay que saber llevar el amor hacia delante y eso no sabe hacerlo todo el mundo. No nacemos sabiendo nada y mucho menos como dirigir nuestras relaciones.

Os explico: El amor es como una onda de luz.. No es un solo elemento, no es solo la parejita feliz que vemos por la calle, no. Al igual que la luz es blanca se compone de la suma de los distintos colores, el amor se compone de pequeños matices que se desmenuzan cuando nos vemos envueltos en una de estas relaciones.

A fin de cuentas, ese cosquilleo que sentimos en el estómago, esa descarga de adrenalina cuando le vemos de lejos, ese suspirar incontrolado, la risa tonta, la flojera en las piernas, las pupilas dilatadas... Eso.. no es ni más ni menos que ciencia. Ciencia pura y dura.

Pero el componente "noviazgo" que incluye el amor, es mucho más que todo lo anterior. Hablemos pues del amor desde el punto de vista de "novios"... Bien.

El amor, entonces, es un compromiso. Un compromiso a ser fiel, a no callarnos las cosas, a respetar al otro, a aceptarle tal y como es, a no compararle, a decirle lo que hace mal para que rectifique, a elogiarle lo bueno para que se sienta realizado, a dar el hombro cuando sea necesario, a ser su paño de lágrimas, a saber decir las palabras adecuadas en el momento adecuado, a recordarle cada día lo mucho que le quieres, no con palabras, con hechos, a soportar críticas ajenas, a controlar los celos, a aceptar las situaciones que lleguen...

Pero, a cambio de ese compromiso mutuo, obtenemos momentos inolvidables, un cariño incondicional, un apoyo constante, una palabra de consuelo, mil recuerdos maravillosos... En conclusión, el esfuerzo merece la pena.

Eso es amor. Es, una de las asignaturas pendientes que todos arrastramos en la carrera de la vida porque siempre hay algo que nos hace suspender. Pero ahí está nuestro compañero, o para ellos, vuestra compañera, vuestra pareja, para perdonar los errores y ayudar a corregirlos.

Y a todo esto... yo... ¿por qué he empezado a escribir? Ah sí, porque estoy enamorada...